Tras el 14N se puso de relieve en Europa uno de esos
aspectos que tanto caracterizan a los gobiernos capitalistas de occidente, la REPRESIÓN.
El discreto encanto de la burguesía en defensa de las libertades se volvió a
contemplar una vez más como una mera cortina de humo cuando la única libertad
que defienden es la libertad de las grandes empresas a explotar a sus trabajadores,
la libertad de los bancos a matar por medio de la horca hipotecaria, la
libertad a la propiedad privada, la libertad a privatizar escuelas y hospitales
por el ignominioso lucro oligárquico o al libre comercio de divisas a paraísos
fiscales.
Una vez más los mercenarios de la hegemonía del BCE, FMI, Botín, Rato, BBVA, Telefónica, Acciona,
Inditex(regida por Amancio Ortega), McDonalds , Endesa, Gas Natural, Shell, Iberia,
Banco Sabadell, Banesto y demás hordas de Alí Babás y lobbis bancarios
desfilaron con porras, balas, pistolas de goma, cascos y placa por las calles
del pueblo. De nuevo, los piquetes del patrón asumieron fielmente el papel que
les fue dictado desde los despachos serviles al régimen de la estafa de la
deuda, las hipotecas, las preferentes, el paro, la miseria, el hambre, la
precariedad. Es decir, en un día en que el pueblo supuestamente libre y
soberano (carente de dichos atributos por la lógica del capitalismo
extorsionador y excluyente) decidió paralizar la producción y el consumo que
mayoritariamente beneficia a ladrones y terroristas por medio de las políticas
burguesas fue nuevamente apaleado, callado, criminalizado y coaccionado tanto
desde las casposas televisiones como desde las fuerzas de seguridad del Estado
del Pseudoderecho. En estos estados de dictaduras democratizadas en las que se
enarbola la libertad, la igualdad y la justicia la mayoría sufre hambrienta de justicia social en una sociedad
capitalista que embarga tal derecho fundamental para trasvasarla al oligopolio
mundial tal y como escribió el maestro Eduardo Galeano: "La justicia es
como las serpientes, sólo muerde a los descalzos." en referencia a los
estados policiales neoliberales.
Ese día contemplamos en este país vendido por la alta
traición del régimen PP$O€ como se reprimía a un pueblo preso de una lóbrega
atmósfera ,putrefacta por el gen de la que se conforma: corrupción, usura,
delitos de sangre desde altas cúpulas, evasión fiscal, hurto de depósitos, esclavización
aprobada por el parlamentarismo burgués y especulación financiera.
Toda esta aberrante burbuja que ahoga a la clase obrera
pretendió ser explotada de una vez por estos últimos pero la respuesta de los
leguleyos de turno no fue la demagogia a la que nos tienen tan acostumbrados en
las telemanipulaciones de turno sino guantazos, sangre, porrazos y pistoletazos
por parte de su pata represiva ,la policía nacional encarnada en la UIP tal y
como contemplamos en inocentes a los que se les arrebata la visión mientras
sufrían en sus ojos su violencia, menores desangrados, mayores amoratados o
jóvenes puestos a disposición de los capataces del poder jurídico cuyas
judicaturas proceden en su mayor parte del franquismo, época en la que se
perfiló el despojo que fue cubierto bajo un tupido velo constitucional el cual
se ha descubierto ante el estallido de las masas que hoy y como de costumbre en
los estados del capital se ven reprimidas pues la disidencia contra el terrorismo capitalista al parecer ha de ser pagada por las víctima,la clase obrera.
LOS REPRESORES SON LOS TERRORISTAS.
EL MIEDO Y LA VIOLENCIA SU HERRAMIENTA.
"Intentarán partir nuestras bocas, pero jamás las van a
callar"
Pablo Hasél
¡Alfon libertad!
Por Antonio Morillo.
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