El sombrío manto de la crisis sistemática (no hay que olvidar este atributo) se cierne sobre nuestro futuro mientras lo acariciamos en la sórdida noche de nuestras mentes.
Así se podría definir el caos en el que nos sumimos inexorablemente originado por la ignominiosa plutocracia (gobierno de unos ricos produciendo una afrenta pública) que asume las riendas de los gobiernos ante el letargo de sus pueblos. Esta resaca de casino financiero encabezada por tiburones del capital global tiene tal sed de dinero que acude a los ahorros del asalariado para despojarlo de su sustento diario yendo más allá de la línea de la vida y la muerte, de la libertad o de la dignidad, aquello a lo que Kant dispuso que no se le podía poner precio.
La vigencia de Marx es patente y desde su teoría materialista de la historia se puede disponer una nueva percepción sobre las crisis cíclicas del capitalismo y en especial de la crisis más grave de dicho sistema, la que vivimos actualmente. Ya no resulta interesante sino totalmente necesario interpretar ciertos aspectos de El capital o de la Contribución a la crítica de la economía política dado que como este “todo” denominado capitalismo ha pervivido, sus contradicciones se han agravado y se han hecho más complejas y abstractas para la clase explotada debido al crecimiento exponencial de su alienación por parte de la clase dominante, de su simple manipulación al servicio de unos pocos.
Esta basa su plusvalía(beneficio extraordinario), ya no sólo en el trabajo de la “economía real” y sus relaciones en la empresa entre salario-beneficio directo del empresario sino también en la especulación de mercados bursátiles y de divisas incrementando dicho beneficio extra con intereses impuestos por los bancos al actuar como empresas adquiriendo acciones de diversas corporaciones con los famosos fondos de inversión en correlación con el fruto del trabajo de la economía productiva, la real, con cuyos depósitos el banco actúa como empresas y brokers y desarrolla una función ilegítima e inmoral pero legal a pesar de que atente al medio plazo contra el interés general. Esto es debido a que avala su incremento en la Ley de Miseria escudada en la hegemonía política con reformas laborales y amnistías fiscales puesto que muchos de los bancos por medio de los fondos de inversión(como ya he mencionado) adquieren empresas individuales con las que obtener el mayor beneficio posible(plusvalía) a costa del esfuerzo del trabajador, el total que no le es abonado en su salario, la libre competencia con la que conformar el oligopolio ahogando a las Pymes(Pequeñas y medianas empresas), que al fin y al cabo son las que conforman el 80% del tejido empresarial y cotizan, y ajustar el precio final en los tipos de interés que afectarán a los tipos de cambio, es decir incrementando los precios para que un margen mayor de dinero no correspondido acabe en las arcas de intermediarios o bancos siendo determinante de la oferta y la demanda a su libre albedrío especulador.
Asimismo existen diversas estratagemas de fraude fiscal, es decir del dinero que debería contribuir a la Hacienda Pública de todos los ciudadanos a fin de que una clase, la misma que posee el oligopolio, incremente su riqueza individual en detrimento de educación, sanidad, industria, comercio, trabajo y servicios básicos para toda la población con mecanismos como las SICAV, que tributan al 1% mientras deberían hacerlo al 30% o una empresa X que opera en España pero tiene sede en Holanda a nombre de C. Pues bien, el dinero se va a la sede central C y finalmente pasa a las Antillas holandesas libres de impuestos.
En concreto el fraude en España representa el 23 % de nuestra economía con una evasión anual de 80000 millones de euros al tiempo que se recorta en sanidad y educación para toda la población porque ese dinero evadido del erario público contribuye al enriquecimiento de la clase financiera y empresarial que impone los dictámenes que marcan la política aboliendo todo ápice de negociación colectiva e incentivando la regresión social patentes en los PGE (Presupuestos Generales del Estado) de esta forma:
•Recortes en dependencia: 100 %
•Recortes en inversión pública: 37,1 %
•Recortes en infraestructuras: 34,6
•Recortes en investigación y desarrollo: 34 %
•Recortes en medio ambiente: 31%
•Recortes en política de vivienda: 31%
•Recortes en educación: 21,9 %
•Recortes en políticas para crear empleo: 21,3 %
•Recortes en cultura: 15,1 %
•Recortes de la Casa Real: 2 %
•Recortes a la Iglesia Católica: 0%(continúan la subvención de 10000 millones de €/año)
Recordemos que los recortes actuales afectan considerablemente a la riqueza inmediata del país pues uno de los ajustes más bruscos se ha llevado a cabo en sectores como en inversión pública de industria e I+D, ambos supuestos motores de una economía estatal para incrementar el famoso PIB, bajar la tasa de paro y combatir la inflación de las que tanto nos habla nuestro emblemático y eficiente consejo de ministros, que merma la educación y la sanidad, base y bienestar de una sociedad que ha destinado sus impuestos a que se protejan esos mínimos derechos mientras un Jefe de Estado exento de responsabilidad y una religión con mínimos apoyos sociales se siguen beneficiando de la situación por el ejecutivo vigente que le ha realizado nulos recortes y una inyección brutal de dinero a nivel mundial que ha alcanzado los 3 TRILLONES DE € para los culpables de esta estafa denominada crisis: los bancos, como bien hemos vislumbrado en España recientemente con el saneamiento de Bankia en 10000 millones de €(casualmente lo que han recortado en Sanidad).
Estos tiburones financieros y sedientos han especulado incluso con la archiconocida deuda soberana ya que los bonos estatales cotizaban en bolsa y un Estado en ocasiones debe pedir un crédito al igual que una familia .Pero cabe recordar que la banca especulaba con la deuda de los mismos habitantes que prestaban sus depósitos. Estos eran empleados por los inversores bancarios y brokers de bolsa agravando la situación. Los bancos que han contribuido considerablemente a la construcción y estallido de la burbuja financiera con nuestro dinero ahora prestan dinero al 6 % de interés después de que el Estado le prestara al 1 % por medio del Banco Central Europeo construyéndose así un grueso colchón de dinero para que la crisis no les repercuta y aumentar a la vez su plusvalía.
En lo referente a esta infraestructura, los antiguos prestamistas(bancos) han ingeniado un nuevo escenario dividido en dos ámbitos interrelacionados: la economía productiva, adaptada al marco contextual de Marx pero con novedades como la conversión de asalariados en consumistas a su vez gracias también a la ideología inducida por medio de los mass media(medios de masas) y eufemismos sutiles y alevosos; y la economía especulativa, un mercado que porta el dinero del desarrollo productivo para operar a crédito no formalizado en la economía real con la finalidad de subir al alza los precios de los productos, es decir obtener más beneficio al incrementar el interés compuesto del crédito tras la plusvalía del trabajador depositada en el banco para que este compre los productos más caros en el Mercado al que pertenece mientras es ajeno a su naturaleza, a sí mismo y al producto que él adquiere y fabrica.
De esta forma se desarrolla el conocido fetichismo mercantil ya que las cosas adquieren propiedades humanas al tiempo que el hombre es despojado de su humanidad y voluntad cultivando el dogma de la mercancía persuasiva e inútil. La persona se convierte en una sutil mercancía manipulada que encomia y basa su existencia real en otra mercancía como el propio dinero de la bolsa que en realidad es ficticio porque se multiplica por ilimitados ratios que ponen en peligro la economía productiva que funciona como aval de la especulativa al pretender obtener dinero del mismo dinero. En lugar de seguir la cadena Dinero-Producción-venta-dinero-Producción…..se pretende crear con dinero más dinero generando una falsa apariencia o fetichismo del capital.
Así diariamente se despoja al ciudadano de a pie de su voluntad y su percepción fiel de lo real adaptada al falso boceto que le es dibujado por la clase dominante, la oligarquía económica.
Esa morfina adormece la determinación y reflexión admitiendo ideologías procedentes de la caverna mediática y la manipulación lingüística cual ciencia absoluta.
Intrínseco en esa dosis diaria de droga propia de la moral de la resignación se vislumbra el dogma del súbdito sin alternativas mas que la Reforma Laboral, la subida del IRPF o recortes en derechos vigentes en la carta de los DDHH firmada por sus propios estados atravesando incluso la línea de la vida y la muerte por el trasvase público a las corporaciones privadas.
Al mismo tiempo, al trabajador se le apresura y espolea frenéticamente siguiendo el método de caja negra(solo pidiendo resultados y no observando su tarea) para que produzca como las mismas tecnologías que han suplantado al humano en las relaciones de empresas y producción mientras acatamos un trabajo en el que se valora una competitividad rancia pues la conciencia del hombre ha sido resquebrajada en beneficio de la productividad y la competitividad. Ambas palabras de la neolengua implantada entre los trabajadores y los ciudadanos quienes son inducidos en la red del consumo para alabar al dios dinero que actúa como alienación filosófica, religiosa, moral y estética nacida de la filosofía calvinista con la que se trunca la libertad de pensamiento indispensable para ejercer la de expresión afianzando, así, el purgatorio intelectual en un mundo Mcdonalizado y desechado.
Con esta nula reflexión la masa sumida en la podredumbre elige a los gobernantes que bien se ven obligados, son copartícipes o bien sobornados moralmente para ejercer una política encubierta que defienda los intereses de la minoría, es decir de la oligarquía económica una vez más en escena reflejando la postura de que los interés económicos definen la estructura social y político-jurídica condicionándose por la ideología y el tipo de alienación asentadas por la clase dominante sobre la explotada sin conciencia de clase.
Los ciudadanos han sido adoctrinados en el mero axioma de la ortodoxia unilateral del paro, los recortes y la precariedad. Este tríptico de cruda perspicacia conforma la moral del esclavo, del esclavo que asume inconscientemente las directrices impuestas en su existencia puesto que la ideología predominante, es decir la neoliberal permanece vigente en los contubernios políticos de los distintos países: en Francia la socialdemocracia y la derecha nacionalista; en EEUU, republicanos y demócratas, en España, PP$OE. Si observamos con detenimiento advertiremos que entre ellos no existe ninguna oposición en el fundamento principal de la sociedad actual, los intereses económicos donde se rinde culto a un nuevo dios, el dinero. Así se suprime en una masa globalizada por los medios de (des)información cualquier crítica posible a estos que se pudiera crear en los ciudadanos de a pie ,los que se ven deambulando en sórdidas cavernas entre una mera corriente de opinión que no les hace conscientes de su situación real de desigualdad para que no se movilicen al no estar bien informados.
Este tipo de ideas inherentes al funcionamiento del capitalismo tienen la finalidad de justificar la realidad en la que está sumido el ciudadano de a pie que ve como junto a la bajada de su sueldo tiene que abordar la subida de precios y tasas tal y como podemos observar en los recortes promulgados y agravados constantemente ya no sólo en España, sino en todo Occidente configurando los distintos estados que se levantan y redactan leyes y reformas constitucionales en contra del bien público, que paradójicamente, sería para lo que debería trabajar un gobierno. Asimismo se aliena a la mayor parte de la población en este paradigma antagónico que convierte al Estado del Bienestar en Estados del Malestar en el cual arribamos a niveles de desigualdad propios de 1940. La superestructura ideológica compone la moral del esclavo actual que carece de posibilidades para abolir el estado en el que se encuentra al tiempo que admira y a veces odia a sus dirigentes o a aquellos que se sitúan en la cúspide de la pirámide social.
La ideología ejerce como un mecanismo de cohesión social albergando en el mismo eslabón a los ricos, la clase media baja y baja en sí, con la finalidad de instaurar una ley universal para todos : CONSUMO(oferta y demanda) con la que tan sólo obtenga beneficios uno de los sectores mencionados anteriormente ¿ Saben a qué grupo me refiero no? Los defraudadores, grandes empresarios y bancos, miembros del eslabón más fuerte económicamente pero que han llegado mediante el robo, pues el robo implica violencia, y ellos desarrollan violencia estructural y Terrorismo de Estado ganando la guerra más importante de todas, la lucha de clases.
Esto ya no es el precioso cuento de una clase media con BMW, pisito en la playa y palos de golf. No, estamos en los lodos provocados por el barro de las élites. Nos han puesto en el camino un charco de fango y ciegos, nos hemos adentrado en unas peligrosas arenas movedizas. El final no será esperanzador si no cogemos las riendas de nuestro destino, del destino del 99 %.
“ La peor lucha es la que no se hace” Karl MarxAsí se podría definir el caos en el que nos sumimos inexorablemente originado por la ignominiosa plutocracia (gobierno de unos ricos produciendo una afrenta pública) que asume las riendas de los gobiernos ante el letargo de sus pueblos. Esta resaca de casino financiero encabezada por tiburones del capital global tiene tal sed de dinero que acude a los ahorros del asalariado para despojarlo de su sustento diario yendo más allá de la línea de la vida y la muerte, de la libertad o de la dignidad, aquello a lo que Kant dispuso que no se le podía poner precio.
La vigencia de Marx es patente y desde su teoría materialista de la historia se puede disponer una nueva percepción sobre las crisis cíclicas del capitalismo y en especial de la crisis más grave de dicho sistema, la que vivimos actualmente. Ya no resulta interesante sino totalmente necesario interpretar ciertos aspectos de El capital o de la Contribución a la crítica de la economía política dado que como este “todo” denominado capitalismo ha pervivido, sus contradicciones se han agravado y se han hecho más complejas y abstractas para la clase explotada debido al crecimiento exponencial de su alienación por parte de la clase dominante, de su simple manipulación al servicio de unos pocos.
Esta basa su plusvalía(beneficio extraordinario), ya no sólo en el trabajo de la “economía real” y sus relaciones en la empresa entre salario-beneficio directo del empresario sino también en la especulación de mercados bursátiles y de divisas incrementando dicho beneficio extra con intereses impuestos por los bancos al actuar como empresas adquiriendo acciones de diversas corporaciones con los famosos fondos de inversión en correlación con el fruto del trabajo de la economía productiva, la real, con cuyos depósitos el banco actúa como empresas y brokers y desarrolla una función ilegítima e inmoral pero legal a pesar de que atente al medio plazo contra el interés general. Esto es debido a que avala su incremento en la Ley de Miseria escudada en la hegemonía política con reformas laborales y amnistías fiscales puesto que muchos de los bancos por medio de los fondos de inversión(como ya he mencionado) adquieren empresas individuales con las que obtener el mayor beneficio posible(plusvalía) a costa del esfuerzo del trabajador, el total que no le es abonado en su salario, la libre competencia con la que conformar el oligopolio ahogando a las Pymes(Pequeñas y medianas empresas), que al fin y al cabo son las que conforman el 80% del tejido empresarial y cotizan, y ajustar el precio final en los tipos de interés que afectarán a los tipos de cambio, es decir incrementando los precios para que un margen mayor de dinero no correspondido acabe en las arcas de intermediarios o bancos siendo determinante de la oferta y la demanda a su libre albedrío especulador.
Asimismo existen diversas estratagemas de fraude fiscal, es decir del dinero que debería contribuir a la Hacienda Pública de todos los ciudadanos a fin de que una clase, la misma que posee el oligopolio, incremente su riqueza individual en detrimento de educación, sanidad, industria, comercio, trabajo y servicios básicos para toda la población con mecanismos como las SICAV, que tributan al 1% mientras deberían hacerlo al 30% o una empresa X que opera en España pero tiene sede en Holanda a nombre de C. Pues bien, el dinero se va a la sede central C y finalmente pasa a las Antillas holandesas libres de impuestos.
En concreto el fraude en España representa el 23 % de nuestra economía con una evasión anual de 80000 millones de euros al tiempo que se recorta en sanidad y educación para toda la población porque ese dinero evadido del erario público contribuye al enriquecimiento de la clase financiera y empresarial que impone los dictámenes que marcan la política aboliendo todo ápice de negociación colectiva e incentivando la regresión social patentes en los PGE (Presupuestos Generales del Estado) de esta forma:
•Recortes en dependencia: 100 %
•Recortes en inversión pública: 37,1 %
•Recortes en infraestructuras: 34,6
•Recortes en investigación y desarrollo: 34 %
•Recortes en medio ambiente: 31%
•Recortes en política de vivienda: 31%
•Recortes en educación: 21,9 %
•Recortes en políticas para crear empleo: 21,3 %
•Recortes en cultura: 15,1 %
•Recortes de la Casa Real: 2 %
•Recortes a la Iglesia Católica: 0%(continúan la subvención de 10000 millones de €/año)
Recordemos que los recortes actuales afectan considerablemente a la riqueza inmediata del país pues uno de los ajustes más bruscos se ha llevado a cabo en sectores como en inversión pública de industria e I+D, ambos supuestos motores de una economía estatal para incrementar el famoso PIB, bajar la tasa de paro y combatir la inflación de las que tanto nos habla nuestro emblemático y eficiente consejo de ministros, que merma la educación y la sanidad, base y bienestar de una sociedad que ha destinado sus impuestos a que se protejan esos mínimos derechos mientras un Jefe de Estado exento de responsabilidad y una religión con mínimos apoyos sociales se siguen beneficiando de la situación por el ejecutivo vigente que le ha realizado nulos recortes y una inyección brutal de dinero a nivel mundial que ha alcanzado los 3 TRILLONES DE € para los culpables de esta estafa denominada crisis: los bancos, como bien hemos vislumbrado en España recientemente con el saneamiento de Bankia en 10000 millones de €(casualmente lo que han recortado en Sanidad).
Estos tiburones financieros y sedientos han especulado incluso con la archiconocida deuda soberana ya que los bonos estatales cotizaban en bolsa y un Estado en ocasiones debe pedir un crédito al igual que una familia .Pero cabe recordar que la banca especulaba con la deuda de los mismos habitantes que prestaban sus depósitos. Estos eran empleados por los inversores bancarios y brokers de bolsa agravando la situación. Los bancos que han contribuido considerablemente a la construcción y estallido de la burbuja financiera con nuestro dinero ahora prestan dinero al 6 % de interés después de que el Estado le prestara al 1 % por medio del Banco Central Europeo construyéndose así un grueso colchón de dinero para que la crisis no les repercuta y aumentar a la vez su plusvalía.
En lo referente a esta infraestructura, los antiguos prestamistas(bancos) han ingeniado un nuevo escenario dividido en dos ámbitos interrelacionados: la economía productiva, adaptada al marco contextual de Marx pero con novedades como la conversión de asalariados en consumistas a su vez gracias también a la ideología inducida por medio de los mass media(medios de masas) y eufemismos sutiles y alevosos; y la economía especulativa, un mercado que porta el dinero del desarrollo productivo para operar a crédito no formalizado en la economía real con la finalidad de subir al alza los precios de los productos, es decir obtener más beneficio al incrementar el interés compuesto del crédito tras la plusvalía del trabajador depositada en el banco para que este compre los productos más caros en el Mercado al que pertenece mientras es ajeno a su naturaleza, a sí mismo y al producto que él adquiere y fabrica.
De esta forma se desarrolla el conocido fetichismo mercantil ya que las cosas adquieren propiedades humanas al tiempo que el hombre es despojado de su humanidad y voluntad cultivando el dogma de la mercancía persuasiva e inútil. La persona se convierte en una sutil mercancía manipulada que encomia y basa su existencia real en otra mercancía como el propio dinero de la bolsa que en realidad es ficticio porque se multiplica por ilimitados ratios que ponen en peligro la economía productiva que funciona como aval de la especulativa al pretender obtener dinero del mismo dinero. En lugar de seguir la cadena Dinero-Producción-venta-dinero-Producción…..se pretende crear con dinero más dinero generando una falsa apariencia o fetichismo del capital.
Así diariamente se despoja al ciudadano de a pie de su voluntad y su percepción fiel de lo real adaptada al falso boceto que le es dibujado por la clase dominante, la oligarquía económica.
Esa morfina adormece la determinación y reflexión admitiendo ideologías procedentes de la caverna mediática y la manipulación lingüística cual ciencia absoluta.
Intrínseco en esa dosis diaria de droga propia de la moral de la resignación se vislumbra el dogma del súbdito sin alternativas mas que la Reforma Laboral, la subida del IRPF o recortes en derechos vigentes en la carta de los DDHH firmada por sus propios estados atravesando incluso la línea de la vida y la muerte por el trasvase público a las corporaciones privadas.
Al mismo tiempo, al trabajador se le apresura y espolea frenéticamente siguiendo el método de caja negra(solo pidiendo resultados y no observando su tarea) para que produzca como las mismas tecnologías que han suplantado al humano en las relaciones de empresas y producción mientras acatamos un trabajo en el que se valora una competitividad rancia pues la conciencia del hombre ha sido resquebrajada en beneficio de la productividad y la competitividad. Ambas palabras de la neolengua implantada entre los trabajadores y los ciudadanos quienes son inducidos en la red del consumo para alabar al dios dinero que actúa como alienación filosófica, religiosa, moral y estética nacida de la filosofía calvinista con la que se trunca la libertad de pensamiento indispensable para ejercer la de expresión afianzando, así, el purgatorio intelectual en un mundo Mcdonalizado y desechado.
Con esta nula reflexión la masa sumida en la podredumbre elige a los gobernantes que bien se ven obligados, son copartícipes o bien sobornados moralmente para ejercer una política encubierta que defienda los intereses de la minoría, es decir de la oligarquía económica una vez más en escena reflejando la postura de que los interés económicos definen la estructura social y político-jurídica condicionándose por la ideología y el tipo de alienación asentadas por la clase dominante sobre la explotada sin conciencia de clase.
Los ciudadanos han sido adoctrinados en el mero axioma de la ortodoxia unilateral del paro, los recortes y la precariedad. Este tríptico de cruda perspicacia conforma la moral del esclavo, del esclavo que asume inconscientemente las directrices impuestas en su existencia puesto que la ideología predominante, es decir la neoliberal permanece vigente en los contubernios políticos de los distintos países: en Francia la socialdemocracia y la derecha nacionalista; en EEUU, republicanos y demócratas, en España, PP$OE. Si observamos con detenimiento advertiremos que entre ellos no existe ninguna oposición en el fundamento principal de la sociedad actual, los intereses económicos donde se rinde culto a un nuevo dios, el dinero. Así se suprime en una masa globalizada por los medios de (des)información cualquier crítica posible a estos que se pudiera crear en los ciudadanos de a pie ,los que se ven deambulando en sórdidas cavernas entre una mera corriente de opinión que no les hace conscientes de su situación real de desigualdad para que no se movilicen al no estar bien informados.
Este tipo de ideas inherentes al funcionamiento del capitalismo tienen la finalidad de justificar la realidad en la que está sumido el ciudadano de a pie que ve como junto a la bajada de su sueldo tiene que abordar la subida de precios y tasas tal y como podemos observar en los recortes promulgados y agravados constantemente ya no sólo en España, sino en todo Occidente configurando los distintos estados que se levantan y redactan leyes y reformas constitucionales en contra del bien público, que paradójicamente, sería para lo que debería trabajar un gobierno. Asimismo se aliena a la mayor parte de la población en este paradigma antagónico que convierte al Estado del Bienestar en Estados del Malestar en el cual arribamos a niveles de desigualdad propios de 1940. La superestructura ideológica compone la moral del esclavo actual que carece de posibilidades para abolir el estado en el que se encuentra al tiempo que admira y a veces odia a sus dirigentes o a aquellos que se sitúan en la cúspide de la pirámide social.
La ideología ejerce como un mecanismo de cohesión social albergando en el mismo eslabón a los ricos, la clase media baja y baja en sí, con la finalidad de instaurar una ley universal para todos : CONSUMO(oferta y demanda) con la que tan sólo obtenga beneficios uno de los sectores mencionados anteriormente ¿ Saben a qué grupo me refiero no? Los defraudadores, grandes empresarios y bancos, miembros del eslabón más fuerte económicamente pero que han llegado mediante el robo, pues el robo implica violencia, y ellos desarrollan violencia estructural y Terrorismo de Estado ganando la guerra más importante de todas, la lucha de clases.
Esto ya no es el precioso cuento de una clase media con BMW, pisito en la playa y palos de golf. No, estamos en los lodos provocados por el barro de las élites. Nos han puesto en el camino un charco de fango y ciegos, nos hemos adentrado en unas peligrosas arenas movedizas. El final no será esperanzador si no cogemos las riendas de nuestro destino, del destino del 99 %.
En definitiva, debemos retomar la lucha pero con conciencia
de la misma, analizando y reflexionando
desde las calles a las redes sociales pasando por nuestro centro de trabajo
mediante el diálogo y la acción de la base social para acabar con este mísero
paradigma acrecentado durante los últimos años.
Por Antonio J.Morillo Carpintero
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