Es cierto que en esta etapa en la que hemos pasado 6 años en el instituto Abdera hemos experimentado increíbles momentos, hemos conocidos a amigos que han sido inseparables y como hermanos, nos hemos formado como personas y algunos hasta han madurado un poco. Pero ante tanto halago, loa y ditirambo tanto a los 6 años como a la GENTE del Abdera también hay que mostrar la otra cara de la moneda que es útil para cualquier ámbito de la vida, pero también hay Gente que merece una dedicatoria especial. Por ello he elaborado un poema:
Días grises acogen a farsantes
de verdades pues tiznan la realidad
con la altivez de su profano acervo
que perfila turbias ambigüedades
entre navajas latentes que han de tallar
la firma bastarda con su cincel certero.
Inundan al aroma con su hedor,
con su lúgubre papel en esta infamia,
con su fulgurante afán en esta reyerta
enturbiando el oleaje con la negligente voz
entre discursos(y “poemas”) de falaces perogrulladas
cual escena de su obra infecta
de ignominias, despropósitos y oprobios banales
sumidos en bacanales narcisistas
tras el aquelarre y la quimera que exaspera
la lealtad tras el telón de su tramoya
con pérfidas corazas pero ideas inanes.
Ciegos, sordos y toscos, tan solo se ahogan
con desgaires y aullidos en el vacío
atestado de engaños con los que deambulan
naufragando en un gélido invierno del alma
perturbada por la soberbia y la incesante sed
de áureos pero corruptos ríos
hacia el lago de veneno rahez,
hacia contaminados y ácidos mares,
hacia la amistad desertora y desertada
pues tildan la soledad de riquezas
si alcanzan sucias cumbres
ante la arrogancia de sus inquietudes
en la senda por donde caminaron y caminan
las sombras que me han inspirado
siendo el ruin reflejo de sus viles mentiras.
de verdades pues tiznan la realidad
con la altivez de su profano acervo
que perfila turbias ambigüedades
entre navajas latentes que han de tallar
la firma bastarda con su cincel certero.
Inundan al aroma con su hedor,
con su lúgubre papel en esta infamia,
con su fulgurante afán en esta reyerta
enturbiando el oleaje con la negligente voz
entre discursos(y “poemas”) de falaces perogrulladas
cual escena de su obra infecta
de ignominias, despropósitos y oprobios banales
sumidos en bacanales narcisistas
tras el aquelarre y la quimera que exaspera
la lealtad tras el telón de su tramoya
con pérfidas corazas pero ideas inanes.
Ciegos, sordos y toscos, tan solo se ahogan
con desgaires y aullidos en el vacío
atestado de engaños con los que deambulan
naufragando en un gélido invierno del alma
perturbada por la soberbia y la incesante sed
de áureos pero corruptos ríos
hacia el lago de veneno rahez,
hacia contaminados y ácidos mares,
hacia la amistad desertora y desertada
pues tildan la soledad de riquezas
si alcanzan sucias cumbres
ante la arrogancia de sus inquietudes
en la senda por donde caminaron y caminan
las sombras que me han inspirado
siendo el ruin reflejo de sus viles mentiras.
Por Antonio J.Morillo Carpintero
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