Los segundos, minutos, horas, años, (en definitiva simples conceptos) son tan sólo momentos embriagados por la fugacidad del tiempo en los que podemos estar más o menos ebrios para asumir la vida, bien, de una forma trepidante, sutil y tenaz o tal vez ardua y tórrida en el caso de que estemos totalmente sobrios temporalmente hablando. Oscar Wilde decía:" A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante". Por eso embriaga el momento para perder la conciencia del tiempo pero vivelo sobrio para advertir su esencia.Por el contrario si embriagas su esencia y y vives excesivamente contenido, escueto y reprimido su tiempo acabarás rendido ante la cumbre y la mano poderosa de la vida, la brevedad de esta.
Por Antonio Morillo.
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