miércoles, 7 de diciembre de 2011

CAVERNA NEOLIBERAL Y DEPRAVADORA

Son meras sombras, sí, así comenzaré este escrito, describiendo ese ostracismo en el que pervive la mentalidad humana. Con estos elementos se consigue empapar el intelecto de todo  un colectivo al que se le suprime la conciencia para implantarle en su interior un alma profana y egoísta que comparta la moral del esclavo. Es decir, el establecimiento de un poder que sentencie vilmente el ímpetu, la capacidad de decisión y criterio propio para que su manada mire hacia un horizonte lúgubre que crezca únicamente en torno a cifras. Y  si alguno de los miembros de esta burda sociedad no puede alcanzar sus metas, darle una educación a sus hijos, proteger a sus padres con una sanidad pública o habitar en una vivienda digna es porque se le he otorgado la latente responsabilidad de sus circunstancias y sobre la que yace el yugo de la resignación, una resignación que provoca que  se desvanezca todo afán de indagación o razonamiento en cuanto a sus situación. Así ese individuo que debería rebelarse contra este arduo panorama se aferra aún más a esa sumisión que alberga en él porque prefiere o se ve obligado a subsistir de esta forma antes que hallar trabas que le dificulten la existencia.
¿Por qué?
Porque ese yugo ha sido instalado en él como en muchos otros por medio de la telegenia, discursos políticos que oran a la hipocresía mientras se hace aquello que no hay que hacer pero no se dice eso que no se debe de llevar a cabo, los que arengan al derecho del voto mientras los que realizan este derecho lo hacen movidos por el hambre, el desempleo, la corrupción, la falsa ética y por esas sombras de la caverna que le hacen vislumbrar una realidad ficticia. Al mismo tiempo se divulga una moral profanada por la podredumbre y el consumismo de querer siempre más sin tener en cuenta el bien, la justicia, la declaración de los derechos humanos o algunos de los artículos de nuestra propia constitución que se mancillan por el poder y la concupiscencia de dinero los cuáles se atraen vehementemente.
Todo este paradigma hace que  todo ser que puebla nuestro mundo no sea libre y este gobernado no por la fuerza activa o militar sino por la violencia pasiva que le arrebata la libertad de pensamiento. Esta  originaría la libertad individual para decir no, porque razonas y ansias esa decisión propia de mejora común, no solo porque te coaccionan con chantajes sociales y el alimento del ego.
Creadores de la caverna
Esos sujetos abstractos, sutiles y vigorosos que provocan la morada de una caverna globalizada son los mercados. Esos que han logrado regir a sus prisioneros cuyas sombras, me reitero,  bosquejan con sus títeres, los políticos ,los cuáles se han dejado llevar por su alma adulterada y concupiscible en lugar de su alma racional y justa a cambio de  dinero por someter a los que han depositado su vana  y mutilada voluntad en ellos. Esto se debe a que hoy hemos hecho palidecer la ética y los derechos conseguidos por el razonamiento humano para erigir el egoísmo, la avaricia, la soberbia, la incoherencia, y por tanto el capitalismo con el sistema de gobierno promulgado al que se le podría denominar dictadura democratizada por los mercados neoliberales.
Es hora de proclamar la subversión mediante el pensamiento porque la revolución se realiza por el uso y desarrollo del criterio propio y la razón para alzar la igualdad y justicia por bandera. Es hora de postergar y hostigar a esos poderes viles y oscuros.
Es la hora de contemplar la luz esclarecedora, íntegra y cabal del bien.

Por Antonio Morillo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario