viernes, 20 de enero de 2012

Megauload censored

Pasan los meses y se hace palpable en la red la crispación tras el cierre de una de las mayores páginas de descargas, sí Megaupload , esa óptima página para el 90%, grotesca para un sector donde están abarcadas las clases, personas o ideologías partidarias de una extrema pertenencia individual, en este caso en el ámbito de los derechos de propiedad intelectual. El cierre protagonizado por el FBI ha sufrido graves consecuencias en internet mediante los ataques del colectivo Anonymous a diversas redes tales como el propio FBI, la industria musical de EEUU (RIAA) o el sello musical UNIVERSAL las cuales son caracterizadas por poseer grandes sistemas de seguridad. Tras conocer la noticia, esta me hizo recordar al ex director del FBI J.Edgar( del que casualmente hace pocos días tuvo lugar una película biográfica en su honor)quien fue característico por obtener total impunidad para controlar, censurar y depravar diversos ámbitos de EEUU en su interés y del poder establecido mediante chantajes y otros métodos.

En nuestro terreno también hay cierto fango que hay que disolver y limpiar llegando al terreno de la Ley Sinde o la SGAE como ramas del árbol podrido  por el poder , fertilizado por los 10 métodos de dominar el colectivo estimados por Noam Chomsky en su momento y regado  por el egoísmo, la acumulación y el consumismo.

De esta forma  se ha ido acrecentando la importancia de la libertad individual dando lugar al particularismo partidario de dar preferencia excesiva al interés exclusivo sobre el general camuflado a su vez por el lenguaje camaleónico de demagogos y periodistas pagados por las mismas multinacionales y dueños de medios que tienen el punto común de sus accionistas en los propietarios de los bancos. Un ejemplo  de manipulación y distracción es la conversión de la SGAE como Sociedad General de Autores de España en Sociedad General de Autores y Editores mientras la sociedad alimentada por el deseo ostentoso consumista y particularista iba pidiendo mayor protección a los derechos de autor pero sin tener en cuenta que el beneficio mayoritario lo recibe el editor, es decir la multinacional quien asume el 80-90 % del dinero en ganancias  otorgando el restante al autor. Es decir se promulga la defensa de los derechos de autor cuando estos apenas tienen importancia con respecto a los autores. Estos productores no solo pretenden abarcar todas y más ganancias si no que debido a la adquisición gratuita por muchas de las clases populares de material discográfico y cinematográfico pretenden cerrar ese grifo de cultura ya que el avance intelectual de la mayoría sería perjudicial e incomodo  para la estancia en el poder de ciertos individuos.
A través de la manipulación lingüística inculcan la auto culpabilidad al público dirigiéndose a ellos como sujetos sin raciocinio utilizando el aspecto emocional de la violación de la intimidad o la propiedad a fin de que esta esté en manos de las productoras en cambio de la gran masa social o el propio autor.

Esto se refleja en el caso de una persona que cobra 800 € al año y no puede permitirse el lujo y el desmesurado placer de gratificarse con un par de discos a 30 €, ir al teatro por 25 € o 12 e por ir al cine ya que su plusvalía tan solo le da la posibilidad de las necesidades básicas y por tanto de no enriquecerse ilustrativamente. Este sujeto sostiene el yugo de sus cumplir sus necesidades básicas y tan sólo eso por lo que no halla la posibilidad de instruirse libremente y por tanto si no desarrolla un libre discernimiento se disipa de nuevo el rigor de análisis y el criterio propio.

Así concluimos en un punto final en espiral inferido por el poder que es el control oligárquico cultural, político, económico, social y ambiental y la promulgación de leyes claramente elitistas impulsadas por las clases altas. Se puede cavilar que las revoluciones o cambios sociales se llevan a cabo por la correcta instrucción de la población y las conservaciones sociales y el retroceso de derechos y libertades se logra por la restricción de cultura. Ya lo estimó Nietzsche en su momento: La cultura y el Estado -no nos engañemos sobre esto- son rivales: el "Estado de cultura" no pasa de ser una idea moderna. Lo uno vive de lo otro, lo uno prospera a costa de lo otro. Todas las épocas grandes de la cultura son épocas de decadencia política: lo que es grande en el sentido de la cultura ha sido apolítico, incluso anti político.

Por  otro lado internet ha sido, es por ahora en parte y no se si  en un futuro no muy lejano seguirá siendo una red de intercambio civilizatorio y educativo que ha permitido un avance de la población de los países desarrollados y algunos en desarrollo . Pero en lugar de preocuparse de confrontar el vacío legal que aquí reside contra la dignidad de las personas los gobiernos se han centrado en “penalizar el  apropio intelectual”. Vaya contradicción, si las personas no tienen libertad  de pensamiento no podrán luchar por sus derechos ¿Entonces eso no es atentar contra la verdadera propiedad intelectual y su dignidad al permitir mediante la violencia pasiva el retroceso y la abolición permisiva de algunos derechos?

En definitiva deambulamos en el reino de lo absurdo y transitamos hacia ese paradigma estipulado y narrado por George Orwell en la “distopía” de 1984  donde domine el Gran Hermano y el Partido Único que actualmente se ve de forma acrecentada día tras día en el reflejo de la guerra de la masiva inteligencia informativa por el régimen establecido y el capital respectivamente. Por consiguiente aunque haya comenzado a opinar sobre una determinada directriz todas tienen una razón que normalmente reside en la corrupta gobernanza hasta concluir en un conjunto de piezas de  dominó sistemáticamente conformadas que se basan en la supresión de voluntad y relexión propios para imponer el interés externo como Edmund Burke: “El pueblo no renuncia nunca a sus libertades sino bajo el engaño de una ilusión”.


Por Antonio J.Morillo Carpintero

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