Enhebro sueños en mis adentros
que inhalo en caladas que cultivo,
con sorbos del ron que hace viento
los susurros de sus tersos latidos.
que inhalo en caladas que cultivo,
con sorbos del ron que hace viento
los susurros de sus tersos latidos.
Mi estrella me despoja de la sed,
se fuga y torna como el otoño
tanteando la senda de hiel
en la que deambulo si te añoro.
se fuga y torna como el otoño
tanteando la senda de hiel
en la que deambulo si te añoro.
La calma silenciosa abraza la dinamita
incontenible que pervive cada alba
en evidentes dudas ondeadas en tu sonrisa
si somnolientos exilios me privan de tu mirada.
incontenible que pervive cada alba
en evidentes dudas ondeadas en tu sonrisa
si somnolientos exilios me privan de tu mirada.
Contemplo esa nube efímera que me adolece
en destellos del desmayo del olvido
cuando a mi lado atisbo el abismo que duerme
si la penumbra es inerte en noches contigo.
en destellos del desmayo del olvido
cuando a mi lado atisbo el abismo que duerme
si la penumbra es inerte en noches contigo.
Arribo a la orilla donde lascivos puñales
asestan besos en un mar de histeria
en este desierto donde marchita la sangre
de las heridas naufragadas por tus cantos de sirena.
asestan besos en un mar de histeria
en este desierto donde marchita la sangre
de las heridas naufragadas por tus cantos de sirena.
Hastiosos grilletes desligué en mi alma
cual trinchera que confunde ardientes reflejos
confusos por ilusorias visiones que abarcaban
todo mi ser absorbido por el aroma de tu cuerpo.
cual trinchera que confunde ardientes reflejos
confusos por ilusorias visiones que abarcaban
todo mi ser absorbido por el aroma de tu cuerpo.
Mi cabeza mora en una abstracta huella
grabada en las cumbres de umbrales
donde dilucidaba la luna en la ginebra
de versos ataviados de besos por recordarte.
grabada en las cumbres de umbrales
donde dilucidaba la luna en la ginebra
de versos ataviados de besos por recordarte.
Cabalgo bajo las riendas de la tormenta
que me abraza y me encarcela en barrotes
barnizados por delirios de noches perplejas
que enloquecen la locura insomne.
que me abraza y me encarcela en barrotes
barnizados por delirios de noches perplejas
que enloquecen la locura insomne.
Me desespera la espera que me asesta
soledad perfumada con el voraz anhelo
pues aunque mi corazón muera
perfilo recuerdos cual retrato de amor eterno.
soledad perfumada con el voraz anhelo
pues aunque mi corazón muera
perfilo recuerdos cual retrato de amor eterno.
En mi cerebro quiebro tempestades
entonadas al son del raudo latir
que envalentona el destino si al amarte
se enmudecen las noches sin ti.
entonadas al son del raudo latir
que envalentona el destino si al amarte
se enmudecen las noches sin ti.
Por Antonio J.Morillo Carpintero
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